Sobre nosotros
Creamos Solivane para las mujeres que ya no tienen tiempo.
Hay dos formas de cuidar la piel.
La primera exige tiempo: diez pasos por la noche, citas en el centro de estética, una disciplina que aguantas tres semanas antes de tirar la toalla. La segunda no exige nada —solo lo que ya haces cada noche. Solivane pertenece a la segunda.
El problema que nadie te había explicado
Ya has comprado cremas de noche. Quizá buenas, quizá caras. Y te has preguntado por qué por la mañana no se notaba nada de verdad.
La respuesta es más sencilla de lo que parece: tus tratamientos no permanecen. Por la noche, tu piel pierde agua de forma natural, y buena parte de lo que aplicas acaba en la funda de la almohada. Nunca has tenido un problema de producto. Tenías un problema de sellado.
La solución viene de Corea
Allí, el gesto se conoce desde hace mucho: no basta con aplicar, hay que sellar. Un velo de colágeno que se pone por la noche y se retira por la mañana, y que encierra los activos sobre la piel durante toda la noche.
Es ese ritual el que quisimos hacer accesible aquí. Sin pasar por una web extranjera. Sin gastos de aduana inesperados. Sin una suscripción de la que luego no consigues librarte.
Nuestros tres compromisos
Compra única, siempre. Sin suscripción, sin cargos recurrentes, sin casillas premarcadas. Preferimos que vuelvas porque quieres.
Garantía de 30 noches. Si tu piel no cambia, te devolvemos el dinero íntegro —sin devolver el tubo. El riesgo es nuestro.
Una atención al cliente humana. Escribes, y una persona te responde en 24 h, en español.
Lo que medimos
No nuestra facturación. El número de mujeres que se miran más rato al espejo por la mañana.
Tienen entre 24 y 57 años. Piel seca, mixta, grasa o reactiva. Algunas temían dormir con una mascarilla, otras habían dejado de creer en las promesas de la cosmética. Todas empezaron por una sola noche.
Solivane. Tu piel trabaja mientras duermes.
DESCUBRIR LA MASCARILLA DE NOCHE →